ARQUITECTURA
PAISAJISMO
FOTOGRAFÍA
Un jardín íntimo donde la vegetación transforma los límites de la ciudad en un paisaje propio.
El jardín Soledat se concibe como un refugio dentro del tejido urbano de Sabadell. Desde la entrada, una encina de varios troncos (Quercus ilex) emerge entre grandes rocas para dar la bienvenida y marcar una transición suave entre la calle y la intimidad de la casa.
En la parte posterior, el paisaje se abre en torno al agua. Las encinas de porte vertical desdibujan la presencia de los edificios vecinos y forman un telón vegetal que protege y envuelve el jardín. Una paleta depurada y esencial combina el movimiento delicado de las gramíneas con la presencia casi escultórica de Cyathea cooperi.
Un paisaje sereno y envolvente, donde unos pocos elementos cuidadosamente elegidos crean una atmósfera capaz de hacernos olvidar, por un momento, que estamos en pleno corazón de la ciudad.







