Un patio modernista concebido como una estancia más de la casa.
Serrahima recupera el espíritu del jardín modernista catalán y lo traslada a una forma contemporánea de habitar. El patio deja de ser un espacio exterior residual para integrarse en la vida cotidiana de la familia: comer, descansar, reunirse o, simplemente, disfrutar del paso de las estaciones. Una auténtica prolongación de la casa al aire libre.
Las formas orgánicas sustituyen a la geometría rígida, mientras que el color y los materiales artesanales definen la identidad del jardín. La terracota, la cerámica, la grava y los elementos de inspiración tradicional dialogan con la arquitectura existente y recuperan la calidez, la textura y la expresividad propias del imaginario modernista.
Una vegetación mediterránea exuberante envuelve los espacios y suaviza sus límites, combinando especies estructurales con gramíneas, plantas aromáticas y ejemplares escultóricos. El jardín adquiere así una atmósfera íntima y acogedora, llena de vida.
Un patio donde la tradición y la vida contemporánea se encuentran y devuelven al jardín su papel esencial en el hogar.








